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Banco de México, Bank of América-Merril Lynch anuncian recesión

Por Redacción-

Para el Banco de México, la desaceleración de la economía mexicana es más grave de lo que se temía. Ahora el crecimiento económico se sitúa en .08%. Ya estamos cerca del 0%

Banxico se cuida al usar la temida palabra “recesión” y le agrega el calificativo de “ligera”, para evitar afectar más a los mercados. Sin embargo, su diagnóstico debería poner los pelos de punta a cualquiera que tenga un poco de conciencia y de responsabilidad. Ya sabemos en dónde eso no existe.

Por su parte, Bank of América-Merrill Lynch distribuyó entre sus inversionistas un documento que coincide con el Banco de México -al que no se puede acusar de “servir a intereses extranjeros”- y declara a México en “recesión técnica”.

Es decir, su recomendación es, por lo pronto, no inviertan en México, porque el aspecto “técnico” de la recesión se refiere a políticas gubernamentales no confiables. Hay políticas recesivas, hay recesión técnica.

El documento de Bank of America-Merrill Lynch sugiere que el gobierno mexicano debiera invertir en gasto para evitar que la circunstancia negativa se profundice. Es como si la institución de inversión dijera: si tú causaste el problema, tú debes resolverlo.

En agosto, cuando se cumplen 3 trimestres de la tendencia negativa, México ya se encontrará plenamente en recesión. Más claros no pueden ser y más previsores acerca de que, prácticamente, es inevitable la recesión mexicana.

Salvo un milagro –aunque en Bank of America-Merrill Lynch no creen en la Virgen de Guadalupe- las políticas presidenciales económicas que nos llevaron a esta situación, no se van a modificar.

Podrá haber algunos esfuerzos y paliativos del nuevo Secretario de Hacienda, y el discurso mañanero insistirá que “tiene otros datos”. Pero el peso está “fuerte” por las altas tasas de interés, la inflación se contiene únicamente porque se aplica una política neoliberal: “bajar la curva de consumo”, o sea, promover el estancamiento, y quién sabe donde ve el Presidente un “crecimiento” si el PIB refleja descenso sistemático en su gobierno.

La terquedad –una manera amable de llamar a la necedad- va a sacrificar por muchos años una situación económica estable heredada y a punto del despegue. Esto pasa por haber introducido en el manejo económico la ideología, propósitos políticos, decisiones y proyectos sin sustento y falta de apego a las normas. Y además, el entorno internacional –con la guerra fría económica EU/China- amenaza con ser otro factor difícil a considerar.

México está pagando muy caro. Y como están de moda las citas bíblicas, entiendan que habrá más “lágrimas y crujir de dientes”.

 

 

 

 

1 Comentario

  • José A. Ruiz

    Obrador sigue terco y, ante la tempestad, no solo no se hinca, temerariamente persiste en el subejercicio presupuestal y la desinversión. Solamete atiende a sus programas sociales en espera de expectativas con alta probabilidad de terminar siendo fallidas.

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