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¿Sirve para algo el gabinete fifí?

Por Bernardo Estanislao-

Tenemos un Presidente que se dice de izquierda pero hace recortes neoliberales al presupuesto en áreas sensibles de salud, educación y seguridad. Ni Miguel de la Madrid que estaba enfrentando una crisis financiera heredada de las borracheras populistas y megalomaniacas de Echeverría y López Portillo, llegó a estos extremos draconianos. Quizás Margarete Tatcher bailaría un vals con el gobierno que se autodenomina 4 T.

Es un Presidente que reivindica a Benito Juárez y en lugar de usar preceptos republicanos y liberales hace exhortos morales bíblicos y realiza alianzas con sectas religiosas como la Iglesia Luz del Mundo, cuyo líder está preso en EU con cargos de pedofilia, agresión sexual y pornografía infantil. Después de haberle facilitado el recinto de Bellas Artes, simplemente el gobierno hizo mutis respecto a tal personaje.

Nos hablan de la austeridad republicana, pero proyectan obras faraónicas, cancelan programas y obras en curso, con el costo de miles de millones de dólares perdidos a cambio de nada. Se desperdician recursos públicos de una forma inusitada.

Siguen usando el término de mafia del poder, pero connotados miembros del poder económico y del capitalismo de compadres son miembros de un Consejo Asesor en Presidencia.

Ningún gobierno antes se había llenado la boca tanto al hablar contra la corrupción. Gracias a los medios de comunicación y a organismos de la sociedad civil como Mexicanos contra la Corrupcion, se pudo documentar la red formada desde el poder por el super delegado en Jalisco, Carlos Lomeli. A pesar del escándalo no se ven intenciones del gobierno de aplicar la ley y meter a la cárcel a este viejo aliado quien construyó su fortuna con el tráfico de influencias y otros delitos.

La seguridad pública es hoy una operación militar que enfrenta datos negativos, como que se han duplicado los homicidios violentos en este trimestre, respecto a la cifra más alta en un periodo similar en los dos sexenios anteriores.

El Presidente se mueve mucho y habla todos los días, lo cual no es sinónimo de mucho trabajo presidencial. Se pierde tiempo en los aeropuertos o discutiendo con provocadores nocturnos. Se prefirió vivir en un Palacio, que en una casa habilitada con oficinas para las funciones de tal cargo.

Pero sobre todo se ataca a los adversarios políticos como fifis cuando se tiene un gabinete plenamente fifi: Olga Sánchez Cordero, Marcelo Ebrard, Javier Espriu, Alfonso Romo, Esteban Moctezuma, Manuel Durazo, Alejandro Gerts Manero. Manuel Bartlett, María Luisa Alcalde, etcétera.

La pregunta que se hacen muchos es si este gabinete fifí sirve para algo. Todo indica que son ellos los que desprestigian el término fifí.

 

 

 

 

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