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Totalitarismo en Cámara de Diputados

Por Tonatiuh Guerrero Olvera-

El día 6 de agosto de este año, la diputada Dolores Padierna presentó una iniciativa para reformar la Ley Orgánica del Congreso, la cual busca que la presidencia de la Cámara de Diputados sea mantenida por Morena los próximos dos años.

Actualmente, la mesa directiva es rotativa entre los diferentes partidos políticos. Su justificación para este cambio, la necesidad de garantizar gobernabilidad y reconocer el voto ciudadano. Esto definitivamente no es así, la ley que propone hace exactamente lo contrario y sus razones no son ciertas.

En primer lugar, la mayoría legislativa de Morena fue creada de manera superficial. No olvidemos que, al inicio de esta legislación, Morena realizó acuerdos con el PT y PVEM para tener la mayoría absoluta. En este sentido, la mayoría con la que actualmente cuenta, no se otorgó por una decisión ciudadana, sino por un acuerdo político entre los diputados.

Esta iniciativa, inhibe la creación de espacios de participación política. Uno de los objetivos más importantes en Cámara de Diputados es el debate de ideas.

Morena, al buscar tener el control de la mesa directiva, cierra la posibilidad al intercambio de puntos de vista, obligando a considerar únicamente el punto de vista de ese partido. Esto no garantiza la gobernabilidad, al contrario, la pone en juego. Poner mordazas a opiniones contrarias solo genera que se busquen otros medios para expresar la disconformidad, derivando en acciones violentas que terminan minando la confianza en esta institución.

Este tipo de iniciativa no ayuda al desarrollo de la democracia, por el contrario, es una falta de respeto a la misma, pues hace caso omiso a todos lo ciudadanos que tuvieron una opción de voto diferente a la del partido en el poder.

 México está lleno de una gran diversidad de ideas, por lo que una ley que promueve el pensamiento único y la disciplina partidista, no tiene cabida en un proyecto de país de vanguardia. Es necesario mirar hacia otros rumbos si en verdad se quiere ser un país competitivo.

Una verdadera reforma iría en el sentido contrario. Buscaría garantizar los derechos de los legisladores, independientemente si estos pertenecen a un grupo político o no, permitiría que se dieran elementos a la ciudadanía para evaluar a sus legisladores, buscaría que estos operen en sus trabajos de manera abierta y trasparente.

Esta reforma únicamente busca el monopolio del poder y el control político, fomenta el clientelismo, el favoritismo y no favorece a la democracia.

Dicha reforma se planea aprobar en los primeros días de septiembre, espero que para entonces haya una reconsideración de la misma, pues de aprobarse implicaría ir de regreso al presidencialismo.

 

 

 

 

 

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