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La Marcha Madre, de la lucha contra la violencia

Por Eduardo Cestelos-

La marcha del 17 de agosto escenificó la acción política más auténtica del pueblo de México desde la marcha del 10 de junio de 1972. Ambas manifestaciones no tuvieron detrás jefes, partidos, clérigos, poderes fácticos, ni la simpatía de la mayoría de los medios. Y es que ambas manifestaciones fueron realizadas por la espontaneidad de ambos grupos de personas, que decidieron  sobreponerse a la pasividad de la sociedad mexicana.

En 1972, después de la masacre del 10 de junio de 1971, todos los grupos organizados del país rechazaron hacer una  manifestación conmemorativa, a la que acusaron de provocación,  solamente los  estudiantes menos contaminados de los grupos tradicionales de poder, decidieron estar en San Cosme,  para decirle al Estado Mexicano, que a partir de ese día, la ruptura social era inocultable, lo que dio paso a la guerrilla de la década prodigiosa de los estudiantes mexicanos. Nunca nadie como ellos tan puros en sus ideales y tan lejos de los grupos de poder tradicional. Ellos fueron la causal de las reformas políticas y la democratización de México y no el movimiento de 1968, del que muchos de sus líderes, fueron peones del PCM, de una parte del mismo PRI y de la derecha clerical y panista.

En la actualidad, la marcha del 17 de agosto significó en su espontaneidad, la pureza de todo alumbramiento auténtico e históricamente necesario. Por cierto, todos estos movimientos nos recuerdan que “la violencia es la partera de la historia” ¿De qué se espantan?

Los estudiantes guerrilleros de los setenta querían una revolución socialista. Las mujeres del 17 de agosto, quieren solamente poner fin a la violencia…contra ellas. En los setenta era “un asalto al cielo”, lo de hoy es el modesto deseo de vivir en un Estado de derecho. Así de realista, así de urgente. El 17 de agosto es un grito por la vida, por el derecho a no ser asesinadas.

Los asesinatos de mujeres, es parte de la violencia contra todos. Saludemos a ellas que levantaron su voz por todos. Valientes han hecho una acción, que deberíamos hacer los demás ¡Ellas fueron a la plaza pública a exigir que no queremos ni una mujer más asesinada, pero tampoco ni un niño, ni un trabajador, ni un anciano!

La causa contra el asesinato de las mujeres es la causa de todos. Pedir que se respete la vida de ellas es pedir el respeto por la vida propia. Esta es la causa de causas hoy en México. Nada hoy es tan importante, que la bandera del 17 de agosto, que es la lucha por la vida. Este es el germen del México civilizado que deseamos para el siglo XXI. Y es cierto, el 17 de agosto salieron a las calles de México, mujeres armadas… de futuro. La misma primavera parisina del 68, tuvo su tierna violencia revolucionaria,  nadie tiene autoridad moral para reclamarles nada, porque ese día, fue la marcha madre, de la lucha contra la violencia. En razón de que hizo presente la sociedad civil, la gran ausente en las estrategias, de todos los modelos de seguridad pública de nuestro país.

 

 

 

 

1 Comentario

  • José Antonio Ruiz

    Un artículo muy bien escrito y una argumentación impecable a favor de las mujeres hartas de la violencia criminal en su contra. Queda claro que el gobierno de AMLO está siendo rebasado…y por la izquierda.

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