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Ni la dureza migratoria satisface a E.U.

¿Cederá otra vez López Obrador ante Trump?

Juan Carlos Calleros Alarcón-
A un día de la revisión a la política migratoria de México por parte de los Estados Unidos, el vecino del norte ha incrementado la presión a través del jefe de Aduanas y Protección de Fronteras, Mark Morgan, quien declaró que México «debe hacer más» para detener a los migrantes de tránsito.
El problema de ceder ante un negociador duro, como Trump, es que siempre vendrá a realizar nuevas demandas, y cada vez mayores exigencias.
En este caso, resulta evidente que no hizo mayor mella en el gobierno de Trump la declaración de Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, sobre la excesiva dureza de la política migratoria acordada entre Estados Unidos y México, y los inminentes riesgos que implica para los derechos fundamentales de los migrantes.
Y ha sido clara la demanda de Trump a México: quiere un acuerdo de «Tercer país seguro», es decir, quiere la certeza de que podrá rechazar a todos los solicitantes de asilo que desee, sin tener que repatriarlos a sus países de origen, pues México tendría la obligación de recibirlos como refugiados.
Las complicaciones legales para ello no son menores, pues al no ser firmante de la Convención de Ginebra, Estados Unidos no puede, por ahora, simplemente impedir la entrada a su territorio a los solicitantes de asilo, sino que debe atender las solicitudes y resolverlas en su totalidad.
México, por su parte estaría en la necesidad de evaluar caso por caso, a través de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), a quienes fueran rechazados por Estados Unidos, y deportar, a través del Instituto Nacional de Migración, a quienes no cumplan con las condiciones para ser considerados como refugiados.
Sin embargo, y a pesar de las declaraciones del canciller, Marcelo Ebrard, en torno a que » México no es ni aceptará ser tercer país seguro», la presión de Trump irá en aumento, pues se encuentra en » modo electoral»; en tanto México ya cedió una vez y, desde su óptica, seguramente lo volverá a hacer con un poco o un mucho de presión de por medio.

1 Comentario

  • José A. Ruiz

    Efectivamente, el Gobierno tiene que trabajar más y mejor en la contraparte a las exigencias excesivas de Trump. Difícil, sí, pero atender con todo recurso disponible: personal experimentado, creatividad, innovación, tiempo y estrategias alternas, demandas en instancias internacionales, etcétera, etc.

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