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Caída de la economía y recesión en México

La recesión mexicana se ve reflejada en diferentes indicadores importantes de la economía doméstica mexicana.

Por Emiliano Fuentes-

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), corrigió los datos de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en la última semana de noviembre 2019, donde se confirmó que por primera vez desde el 2009, la economía nacional cayó en recesión técnica, luego de tres trimestres consecutivos de retrocesos.

A partir de los datos corregidos, se presentó una tasa nula de crecimiento en el tercer trimestre de 2019, con relación al trimestre inmediato anterior y en el cuarto periodo del 2018, el PIB se contrajo 0.1% en el segundo y en el primer trimestre de 2019.

Economistas definen recesión técnica cuando en un país se se registran contracciones del PIB nacional durante dos trimestres consecutivos.

Recesión económica se visibiliza con el debilitamiento de los principales indicadores macroeconómicos como el caso de los empleos, los ingresos familiares y corporativos, el mercado inmobiliario, las oportunidades de inversión, la salud de las personas, la educación de los niños y jóvenes; en fin, sobre casi todos los aspectos de la realidad que cotidianamente enfrentan millones de individuos de las clases económicas baja y media, y cientos de miles de empresas micro, pequeñas, medianas y algunas grandes.

Los efectos más notorios de una recesión se dan en el empleo. En 2019 se generarán apenas 335 mil de los 1.5 millones de empleos formales que deberían crearse anualmente, representando el 22.3%; 56 de cada 100 personas tienen empleos informales; hay más personas trabajando menos de 15 horas semanales y más que reportan no ganar lo suficiente.

De la misma forma, hay efectos negativos en los ingresos de las personas. El pronóstico del Banco de México (Banxico) sobre el crecimiento del PIB para el 2020 va de 0.8 a 1.8%, lo cual es insuficiente para resolver el problema de la falta de empleos formales y de trabajos bien pagados, sean formales o informales.

La actual recesión empezó en la industria, con decrecimientos de 6.6%, 8.5% y 4.5% en la minería, extracción de petróleo y construcción, respectivamente, durante los primeros nueve meses de 2019.

También llegaron los efectos recesivos al comercio al por mayor, con una caída del 2.3%; a las actividades legislativas, que bajaron 3.3% y a los servicios reportando pérdidas de hasta 2.8% entre enero y septiembre pasados.

Durante la primera mitad de 2019, México presentó una recesión técnica, relacionado directamente con el insuficiente crecimiento de algunos indicadores económicos.

Así, la recesión en la economía mexicana, se ve reflejada en diferentes indicadores importantes de la economía doméstica mexicana a causa de la caída de los principales indicadores económicos.

Fuente: Notipress

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